Ť Norberto Rivera ofrece homilía de Año Nuevo
Los mexicanos, muy lejos aún de ejercer sus garantías elementales
Claudia Herrera Beltrán Ť El arzobispo primado de México, Norberto Rivera, consideró que en los inicios del año 2000 los mexicanos aún están muy lejos de ejercer su derecho a la vida, a la salud, a la alimentación, a la educación y a una vivienda digna, pues del "derecho al hecho hay gran un gran techo".
En la homilía que pronunció el viernes pasado para festejar el Año Nuevo, el cardenal dijo que es bueno que la Organización de las Naciones Unidas reconozca los garantías de todos los hombres; es saludable que nuestras legislaciones las reconozcan, pero el problema, añadió, es que no son un hecho.
Durante la misa celebrada en la Catedral Metropolitana, el prelado centró su mensaje en el valor de la paz que -dijo- sólo se alcanzará cuando la humanidad entienda que tiene la vocación de ser una sola familia y convocó a que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra sea sinónimo de una paz duradera.
Expresó que a pesar de todas las fronteras que los hombres han levantado, los astronautas nos dicen que la tierra se ve pequeña como la habitación de una familia.
Entonces, "resulta ridículo que en esta diminuta morada familiar los hombres sigamos haciendo divisiones antihumanas que rompen la unidad del hogar común", advirtió el prelado al reflexionar sobre la jornada de la paz que se celebra en el siglo XXI en todo el mundo.
Nueva campana en la Catedral
Con una nueva campana, la de San Gregorio, la Catedral Metropolitana recibió el año 2000. En el primer segundo del presente año se tañó la campana sustituta de la llevaba el mismo nombre pero que se remplazó por estar fracturada.
Como parte de las festividades que tuvieron lugar en el Zócalo capitalino, la Arquidiócesis de México estrenó el artefacto que costó 250 mil pesos, y que para su fundición sirvió un donativo de 13 monedas de plata de los años 1970, 1971 y 1972, que se aleron con otros metales.
La campana pesa, junto con el bajado que la hace sonar, una tonelada, y fue la tercera que se restituyó el año pasado, precedida por las de Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora del Rosario que fueron bendecidas e instaladas en junio del año pasado.