Sin reformas, el instituto vivirá sólo 10 años, advierte
el líder del sindicato del Seguro Social
El IMSS requiere un rescate tipo Fobaproa, afirma Fernando
Rocha
No se negociará el contrato colectivo
La crisis, grave pero no para privatizar el organismo, explica
FABIOLA MARTINEZ
El gobierno federal debe aplicar un "rescate tipo Fobaproa"
al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para sacarlo de la crisis
financiera que enfrenta desde 1988, "de lo contrario, la esperanza de vida
del IMSS no rebasará los 10 años", advirtió Fernando
Rocha Larráinzar, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores
del Seguro Social (SNTSS).
El SNTSS está dispuesto a poner en la mesa de discusión,
indicó, la deuda que por 267 mil millones de pesos registra el instituto
como pasivo laboral, monto que podría tomar cauces incontrolables
en 2010, cuando no haya dinero para pagar las jubilaciones de poco más
de 200 mil trabajadores en retiro, casi el doble de los pensionados de
ahora. Sin embargo, dejó en claro que no aceptarán la mutilación
del contrato colectivo y prestaciones de los 283 mil 521 empleados de base,
aun cuando ello representa 46 por ciento del presupuesto del IMSS.
Califica de "robo del siglo" el seguro popular y cita:
"El rescate deberá ser una tarea conjunta, porque hasta ahora el
gobierno del presidente Vicente Fox insiste en ver el país como
una empresa en la que todo se puede vender, lo cual evidencia una carencia
total de visión social."
Irresponsabilidad del gobierno y el IMSS
Rocha es médico -graduado con honores en la especialidad
de cirugía- y desde hace 12 años ha ocupado diversas carteras
en el Comité Ejecutivo Nacional del SNTSS, el más grande
de México respecto al número de afiliados con contrato colectivo
y, además, gremio fundador de la Unión Nacional de Trabajadores.
A tres meses de concluir su gestión, Rocha habla a La Jornada.
-¿El pasivo laboral pone en riesgo la viabilidad
del instituto?
-Sí, el asunto es muy grave, eso habrá que
reconocerlo. Tenemos cuatro años diciendo que hay 'cuatro jinetes
del apocalipisis' del IMSS: la erogación para la atención
a enfermos de sida, que es un problema de salud pública que debiera
adoptar el gobierno; el cáncer; la insuficiencia renal, y el pasivo
laboral. Desde 1988 los trabajadores aportamos 3 por ciento de nuestro
salario para ese fin. Ahora nos preguntamos ¿dónde quedó
ese dinero? ¡seguramente se lo llevaron, porque ahora no hay un solo
peso por ese concepto!, sino un saldo impresionante por la irresponsabilidad
del gobierno y el IMSS de no fondearlo.
-¿El pasivo laboral (dinero que
hace falta para pagar a jubilados y pensionados) rebasa
el presupuesto anual del instituto?
-Sí. Nosotros decimos que son 267 mil millones
de pesos y la dirección general del IMSS habla de 300 mil millones
de pesos por ahí anda la cosa. Actualmente hay 110 mil trabajadores
en retiro y para 2010 habrá 210 mil.
-¿Cuál es la propuesta del sindicato para
este problema?
-La
solución debe ser integral, cada uno con su parte, porque el IMSS
tendrá que enfrentar, además, en el corto plazo, las enfermedades
de la pobreza y del cambio demográfico. La crisis del instituto
no es de ahora sino de 14 años atrás, es decir, ahora se
hace del conocimiento de la opinión pública lo que ocurre
desde 1988, pero antes se ocultaba. Esta crisis es grave, pero no para
cerrar o privatizar el Seguro Social mañana mismo, porque con un
presupuesto anual de 146 mil millones de pesos puede operar, siempre y
cuando se eliminen asuntos que han resultado un verdadero negocio, en especial
en la compra y distribución de medicamentos.
-¿Cuáles son esos negocios?
-Por ejemplo, una caja de aspirina que se le compra a
un proveedor en dos pesos llega al paciente costando más de lo que
cuesta en la farmacia particular. En términos reales, los costos
son muy elevados debido al proceso de distribución. Igual ocurre
con los recursos humanos. En el IMSS es una frase coloquial decir que 'necesitamos
más tropa y menos generales', porque hay una estructura administrativa
de personal de confianza muy amplia, mientras en las unidades se carece
de personal médico y paramédico.
-En el más reciente informe de la dirección
del IMSS se precisa una erogación millonaria para salarios y prestaciones.
¿Qué responde el sindicato a ello?
-Las críticas vienen de los patrones, pues el informe
de la institución es serio y no tiene maquillaje, pero son los patrones
los que atacan. Nuestro contrato colectivo no es oneroso; tenemos los sueldos
más bajos de las instituciones de salud. En prestaciones, efectivamente,
se triplica y ganamos mucho más, sólo que las prestaciones
se ganan al cumplir requisitos como antigüedad, asistencia o puntualidad.
Por eso pregunto, ¿y los patrones qué van a hacer?
-¿De quién es la responsabilidad de la crisis
en el instituto?
-En principio, por los malos gobiernos que han propiciado
la pérdida del poder adquisitivo del salario, que incide en el nivel
de cotización. Los ingresos del IMSS bajaron 70 por ciento en los
últimos 20 años y, a pesar de ello, los trabajadores seguimos
prestando servicio con el poco material y equipo que nos dan. Segundo,
los patrones siguen en la misma línea, eludiendo sus cuotas, al
registrar a sus trabajadores de tres salarios mínimo para abajo.
Ahí sí lanzo un 'yo acuso' de que los patrones y el gobierno
son los que se están acabando al Seguro Social.
-¿El Seguro Social ha sido mal administrado?
-Puedo afirmar que de 1982 para acá es imposible
administrar al IMSS por lo anterior expuesto: menos ingresos y una población
cada día más demandante. Es un instituto al que los genios
financieros colocados en la dirección nunca encontraron la fórmula
de refinanciarlo.
-¿Cuánto puede aguantar el instituto en
las condiciones actuales?
-Si no aplicamos una estrategia conjunta, la esperanza
de vida del IMSS es de 10 años, no más. No tenemos que correr
ni tomar decisiones sobre las rodillas o razgarnos las vestiduras como
los patrones habladores, pero sí es urgente el rescate del instituto.
-¿El sindicato está dispuesto a poner en
la mesa de negociación el régimen de jubilaciones y pensiones
o el contrato colectivo?
-No, el contrato colectivo no, ese está perfectamente
bien y no es oneroso. Ponemos a disposición estrategias para resolver
el pasivo laboral. El régimen no es malo, pero el gobierno y el
IMSS nunca le pusieron 'un clavo' y el 3 por ciento que los trabajadores
aportamos nunca supimos dónde quedó.
-Los empresarios plantean la necesidad de recortar personal
o al menos reducir sus prestaciones más altas, como aguinaldo (tres
meses de salario), entre otras. ¿Analizarían el tema?
-No. Por ahí no va el asunto. Al contrario, necesitamos
más personal y la prueba es que están cerrados 20 hospitales
y 15 unidades de medicina familiar por falta de personal.
-También se critica la baja productividad de los
sindicalizados.
-Somos altamente productivos. Quienes nos critican no
saben de qué hablan, porque nosotros no hacemos tornillos ni vendemos
Coca-cola, como el presidente Fox; nosotros damos salud, la cual no es
un gasto sino una inversión.
-¿Cuál es el promedio salarial de los afiliados
al SNTSS?
-De los trabajadores profesionistas (enfermera, químico,
etc.) es de 10 mil pesos al mes; de los administrativos especialistas el
promedio anda en 7 mil pesos. De los médicos, el de menor jerarquía
(medicina familiar y de nuevo ingreso) percibe 10 mil pesos al mes y los
que tienen más de 15 años de antigüedad sí llegan
a levantar 17 mil pesos mensuales, que no es nada para el número
de consultas que se dan en un día.
-Para atender la cobertura de seguridad social, el gobierno
actual ha planteado la necesidad de impulsar nuevos programas, como el
seguro popular, ¿aceptarían ustedes estos cambios?
-No, de ninguna manera. Eso del seguro popular es el robo
del siglo. Ahora resulta que le van a cobrar a la gente lo que por obligación
constitucional les corresponde de prestar servicios de salud. ¡Eso
es gravísimo! Un país que se presume democrático lo
primero que tiene que hacer es corregir las desigualdades y un mecanismo
para ello, el mejor, es la seguridad social.
-En lo inmediato, ¿qué requiere el IMSS
para salir adelante, para iniciar su restructuración?
-Unos 20 mil millones de pesos extras al presupuesto anual.
Con eso operaría perfectamente. Sin embargo, las premisas para entrarle
a un debate son tres: que el gobierno se comprometa a no privatizar, a
preservar el carácter público y solidario del mismo, y que
se aplique una restructuración administrativa del instituto, porque
hasta la fecha hay una administración cara y mala, es decir, son
muchos, ganan más y no sirven para nada.
-Y, en los próximos años, ¿qué
se debe hacer?, en especial con la carga del pasivo laboral.
-Es necesario tender puentes para rescatar al instituto.
Se requiere un rescate tipo Fobaproa, porque si los mexicanos fuimos capaces
de sanear a una bola de rateros de cuello blanco, ¿por qué
el gobierno actual no es capaz de rescatar al IMSS?