miércoles 28 de agosto
de 2002 |
Editorial Pobreza y corrupción |
Durante la instalación del Consejo
Consultivo para el Desarrollo Económico del Estado de
Puebla se dio a conocer que la entidad existen 33
municipios con una tasa muy alta de marginación y en
otros 75 la calificación es de alta marginación. En
cambio, la actividad industrial y comercial se concentra
en unos cuantos lugares del extenso territorio poblano. Más allá de las cifras oficiales que reconocen el grave problema de la distribución de la riqueza en el estado de Puebla, con una sola visita a algunas comunidades rurales y urbanas de la entidad se percibe el avanzado deterioro de las condiciones de vida de la mayoría de los poblanos como resultado de la pobreza que aumenta aceleradamente. La actual concentración de grandes capitales en unas cuantas manos es algo que no se vio ni a finales del siglo XIX ni la mayor parte del siglo XX. Esta situación contrasta con el índice del crecimiento económico del país, que en los últimos 20 años ha sido, en promedio, del 2.5 por ciento anual, y ello explica porque aumentaron desproporcionadamente las fortunas de unas cuantas familias y sé empobreció el resto de los mexicanos. Debe admitirse que los modelos del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional han propiciado este atraso. pero también es fundamental entender que la corrupción contribuye a aumentar la marginación. Por ejemplo, en Puebla, en el actual sexenio, en la Secretaría de Desarrollo Urbano, Ecología y Obras Públicas, durante la gestión de Federico Bautista, se descubrió irregularidades por varios millones de pesos. Esta situación hace imposible que el gasto público alcance para solucionar todas las necesidades del estado. |