México D.F. Sábado 7 de febrero de 2004
Se han dado vuelo criticando a quienes defendemos la vida desde la concepción, dice
Arremete el obispo Arizmendi contra los medios
Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Cristóbal de las Casas y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Indígena, arremete contra la labor de los medios de comunicación, a quienes acusa de atacar "despiadadamente" a quienes "queremos hacer llegar el mensaje del Evangelio".
Ante el debate generado por la inclusión de la píldora de emergencia en la Norma Oficial Mexicana sobre planificación familiar de la Secretaría de Salud (Ssa), asegura que los obispos han sido ofendidos por tratar de enseñar a la gente "el valor fundamental de la vida", y destaca que la Ssa "dice que se rige por criterios científicos y técnicos, no por los religiosos. De esta forma nos hace ver que no le importan los criterios éticos, que por cierto no son exclusivamente católicos".
En la homilía que leerá este domingo, y que fue dada a conocer a este diario, reconoce que pese al esfuerzo de la jerarquía católica "por enseñar otro camino de vida a los creyentes, a veces sentimos la impresión de no lograr los resultados que se esperarían, pues aumenta el número de quienes se alejan de las iglesias, crece el secularismo y algunos cambian de religión y pareciera que nuestras críticas a la inmoralidad social sirven a su publicidad y difusión".
El prelado afirma que hay quienes quieren negar a la Iglesia el "derecho y la obligación" de difundir la doctrina del Evangelio sobre la concepción de la vida humana. "Si no quieren atender nuestras razones, también científicas y técnicas sobre el inicio de la vida, allá su conciencia, pues nadie, ni Dios, los puede obligar a actuar conforme al Evangelio", aunque destaca que su misión es defender la vida "contra los hitlers modernos".
Los enemigos de la Iglesia católica, reitera, "se han dado vuelo criticando a quienes defendemos la vida desde el primer instante de su concepción". Quizá algunos de ellos, dijo, ya cargan en su historia haber cometido abortos y por ello no toleran que les recordemos deberes fundamentales, como el quinto mandamiento, que ordena no matar. LAURA POY SOLANO
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