México D.F. Jueves 1 de julio de 2004
Mantiene el panismo su rechazo a utilizar la información del censo 2000
Sigue el desacuerdo en materia de redistritación
El proceso de redistritación que discuten los partidos y los consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE) se mantiene entrampado en el debate jurídico sobre los criterios a utilizar: los datos del censo de 2000, como lo pide la mayoría de los institutos políticos, o las proyecciones demográficas del Consejo Nacional de Población (Conapo), que es impulsado por el PAN y respaldado por algunos consejeros.
Sin embargo, frente a la disyuntiva jurídica sobre la legalidad de utilizar proyecciones demográficas, los consejeros electorales han optado por no fijar aún postura al respecto, al concluir la reciente reunión de la Comisión del Registro Federal de Electores.
El consejero Rodrigo Morales, responsable de la comisión en la que se deliberará sobre un tema del cual la Junta General Ejecutiva deberá aprobar un dictamen para presentarlo al Consejo General del IFE antes del 15 de julio, ha informado que aún no se han planteado las diversas posiciones.
Para otros consejeros, como Virgilio Andrade, ambos criterios a debate en principio pudieran tener sustento jurídico, por lo que deberán analizarse a detalle. Hasta el momento no se han pronunciado en torno al acuerdo partidista que les presentó dicha comisión, respaldado por todos los partidos salvo el PAN.
El disenso
El fondo del problema es que los partidos políticos buscan salir menos afectados o con ventajas de esta redistritación, que deberá estar vigente durante los procesos electorales de 2006, 2009 y 2012.
Durante la reunión más reciente que sostuvieron partidos y consejeros, quedó claro que el PAN no admite el acuerdo pluripartidista de que la redistritación opera apegada a lo que marca la legislación, esto es, con base en el último censo poblacional, a partir de la distribución demográfica de 2000.
En dicho encuentro el PAN fue más allá e incluso acusó a los demás partidos de buscar privilegiar sus intereses políticos, sobre la adecuación realista de la redistritación, o sea, con las proyecciones del Conapo. Para el resto de los partidos, encabezados por PRI y PRD, no hay motivo alguno para violentar el marco legal. Será en los próximos días cuando las discusiones entren en su fase definitiva. JOSE ANTONIO ROMAN
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