Dos días de combates fronterizos han dejado 33 muertos
Sábado 26 de julio de 2025, p. 19
Samraong. Tailandia advirtió ayer que los enfrentamientos en la frontera con Camboya pueden escalar en una guerra, luego de dos días de combates que han dejado 33 muertos debido a una disputa territorial de décadas. Las autoridades tailandesas también declararon la ley marcial en ocho distritos de la frontera.
El general Maly Socheata, portavoz del Ministerio de Defensa Nacional de Camboya, reportó que ocho civiles y cinco soldados murieron tras los enfrentamientos, mientras las autoridades de Tailandia lamentaron la muerte de seis soldados y 13 civiles, incluidos niños, además de que 29 uniformados y 30 civiles resultaron heridos.
El enviado de Camboya ante Naciones Unidas aseveró que su país quiere un “cese el fuego inmediato” con Tailandia, una propuesta que Bangkok dice estar dispuesto a dialogar, luego de que el Consejo de Seguridad del organismo convocó una reunión de urgencia para abordar la crisis a pedido del primer ministro de Camboya, Hun Manet.
En el lado tailandés, más de 138 mil civiles de las cuatro provincias fronterizas con Camboya, entre ellos 428 pacientes de hospitales, fueron trasladados a refugios temporales. El primer ministro interino de Tailandia, Phumtham Wechayachai, advirtió que “si la situación se agrava podría derivar en una guerra”.
Los choques reiniciaron en tres zonas ayer con armamento pesado de las fuerzas de Camboya, disparos de artillería y sistemas de cohetes BM-21, informó el ejército tailandés, que indicó que respondieron con “fuego de apoyo apropiado”.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Tailandia, Nikorndej Balankura, expresó que su país está listo para negociar “si Camboya desea resolver este asunto a través de canales diplomáticos, bilateralmente, o incluso a través de Malasia. Hasta ahora no hemos tenido ninguna respuesta”.
La Unión Europea y China se mostraron muy preocupadas por los choques e instaron al diálogo. “Este problema tiene sus raíces en las secuelas de los colonizadores occidentales y debe ahora abordarse con calma y de manera adecuada”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi.
Decenas de kilómetros en la frontera entre Camboya y Filipinas, en donde hay antiguos templos, continúan en disputa. Entre 2008 y 2011 se produjeron enfrentamientos que dejaron 28 muertos y decenas de miles de desplazados.