México D.F. Domingo 22 de junio de 2003
A la medianoche de ayer librerías y supermercados abrieron sus puertas
Júbilo y tumultos al comenzar a venderse en Londres el nuevo libro de Harry Potter
DPA
Londres, 21 de junio. A las doce en punto de la noche se acabó la espera. Los fans de Harry Potter de toda Gran Bretaña irrumpieron con júbilo, gritaron y lloraron cuando las librerías y los supermercados abrieron sus puertas en la hora mágica de la noche más corta del año.
Exactamente a la hora escogida -no por casualidad- por la exitosa autora de la saga del aprendiz de mago, Joanne K. Rowling, miles de personas irrumpieron en las tiendas para adquirir un ejemplar de la ansiada primera edición de Harry Potter y la Orden del Fénix.
Llegaron con gorros de mago, escobas de bruja, barbas al estilo del fornido guardián de la escuela de magia, Hagrid, y redondas gafas como las de su ídolo, Harry Potter. Muchos empezaron a leer en los mismos comercios las 768 páginas de la aventura más larga hasta ahora del aprendiz de mago.
Y, tras hojear rápidamente, hubo numerosos suspiros de alivio. El anuncio de Rowling de que uno de los personajes muere no afecta al menos a los principales protagonistas de la saga, los amigos de Harry, Ron y Hermione, o al profesor Dumbledore.
En vista de la amplia tirada de la primera edición para todo el mundo -13 millones de ejemplares- es "un milagro" que se haya mantenido en secreto la trama, dijo Rowling desde la ciudad donde vive, Edimburgo. Había acudido allí a una librería en la que se mezcló con los fans y firmó libros.
Los ejemplares "volaron" literalmente de todas las librerías y supermercados del país. Un supermercado que, al igual que muchos comercios británicos, abren las 24 horas del día, dijo que había vendido "dos libros por minuto". Los supermercados británicos le han hecho en esta ocasión una dura competencia a las librerías convencionales. Han vendido la nueva aventura de Harry Potter hasta en diez euros por debajo del precio recomendado, de 23.80 euros (27.7 dólares).
|