México D.F. Miércoles 8 de octubre de 2003
Pide el presidente a empleados de la Casa Blanca cooperar con la investigación
Tal vez nunca se sepa quién filtró que Valerie Plame fue agente de la CIA: Bush
Niega el gobierno que Karl Rove, Lewis Libby o Elliott Abrams hayan dado la información
AFP, REUTERS Y DPA
Washington, 7 de octubre. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, señaló este martes que tal vez nunca se encuentre al responsable de la fuga de información en la Casa Blanca que reveló a la prensa el nombre de una miembro encubierta de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), cuyo es-poso es un ex diplomático que criticó al gobierno por su política contra Irak.
Bush habló a unas horas del vencimiento de la fecha tope fijada para este martes a las 17 horas locales (21 GMT) a los colaboradores de la Casa Blanca, para que entreguen todos los documentos que puedan contribuir con la investigación abierta por el Departamento de Justicia.
"No tengo idea de si van a descubrir quién es al autor de la filtración", declaró tras una reunión de gabinete. "Me gustaría, quiero conocer la verdad", dijo.
Pero indicó que ha dado instrucciones a su personal para que coopere plenamente con los investigadores, aunque señaló que Washington está "lleno de gente a la que le gusta filtrar información", y los medios informativos tiene como práctica proteger sus fuentes.
Dirigiéndose a los periodistas, reiteró que "no sé si encontraremos la identidad del autor de la fuga porque ustedes tienen mu-cha habilidad para protegerlos", sostuvo.
El Departamento de Justicia abrió la se-mana pasada una investigación sobre acusaciones de que uno o varios funcionarios de la Casa Blanca habrían entregado a la prensa el nombre de una ex agente secreta de la CIA, lo que en Estados Unidos es un delito federal que puede costar una larga condena.
El portavoz de la Casa Blanca, Scott Mc-Clellan, descartó que tres asesores pudieran ser la fuente de la fuga informativa.
McClellan dijo que habló con el asesor político del presidente, Karl Rove; con el jefe de gabinete de la vicepresidencia, Le-wis Libby, y el director de mayor antigüedad en el Consejo Nacional de Seguridad, Elliott Abrams, y que negaron ser la fuente de la filtración que identificó a la agente de la CIA como Valerie Plame.
El esposo de Plame, el ex diplomático Joseph Wilson, ha acusado al gobierno de filtrar el nombre como forma de castigarlo por haber criticado al gobierno de Bush.
Wilson investigó la veracidad de ciertos informes que aseguraban que Irak intentó comprar uranio en Africa, y concluyó que ello no era posible.
Sin embargo, la Casa Blanca usó el argumento del uranio como justificación, entre otras cosas, para la guerra contra Irak, y por eso Wilson la criticó duramente.
McClellan señaló también que el servicio jurídico de la presidencia va a examinar los documentos eventualmente aportados por los funcionarios de la Casa Blanca an-tes de remitirlos a los investigadores.
Pero un funcionario de alto rango del go-bierno dijo a CNN que cerca de 500 de los 2 mil empleados de la Casa Blanca entregaron ya el lunes a los investigadores documentos que podrían ser relevantes.
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